PROCEDIMIENTO PARA LA CAPTURA POR TRAMPAS, TRANSPORTE, MANTENIMIENTO Y POSTERIOR ELIMINACIÓN DE RATAS DE ALCANTARILLA POR DISPAROS DE ARMA DE FUEGO EN CAMPO DE TIRO CONTROLADO.

La presente invención se refiere a un procedimiento entre sanitario y deportivo para eliminar ratas por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, después de que éstas hayan sido atrapadas en jaulas-trampa y transportadas en furgones debidamente acondicionados a los locales del campo de tiro donde se almacenan en buenas condiciones de salubridad y comida hasta su suelta. Se pretende combinar la necesidad de exterminar esos dañinos e innumerables roedores que contaminan nuestro entorno y son causantes de tantas enfermedades, con un sistema de eliminación lúdico, competitivo y estimulante que cuenta con el ingrediente añadido de ser su coste prácticamente cero o incluso rentable, ya que los tiradores pagan sus derechos por participar en la competición. Porque en realidad, a menos que se proyecten actividades como las que plantea esta invención, el problema de las ratas no hace más que crecer, ya que estos astutos animales desarrollan tan fácilmente defensas contra los raticidas, se defienden contra las trampas comunes y se reproducen tan rápidamente, siendo peligroso además de poco eficaz el uso de los raticidas, que es un verdadero problema luchar contra ellos, por lo que, según la opinión de muchos expertos, de todos los métodos ensayados el más fiable es el de las trampas de aspecto benigno, es decir, las trampas que no levantan sospechas entre las ratas, como se describirá a continuación. Pero, claro, poner trampas para cazar ratas sin que esta penosa tarea esté suficientemente bien remunerada es otro problema, siendo precisamente ése uno de los inconvenientes que trata de salvar la presente invención, ya que con el método propuesto puede resultar enormemente atractivo para un joven desempleado al que le guste la naturaleza extrema, por ejemplo, dedicarse a cazar ratas con trampas y obtener por su venta al campo de tiro una suculenta remuneración diaria.

Esta invención se encuadra en el sector de la desratización, de las campañas de eliminación de plagas de roedores, aunque no mediante plaguicidas o raticidas, sino mediante un sistema de captura por trampas y posterior caza en campo de tiro. Es por ello por lo que encaja también en la industria de las armas de fuego para la cacería y dentro de ésta en la del tiro al blanco en una modalidad semejante, aunque de muy distinta índole, al tiro de pichón.

El problema de las plagas de ratas tanto en poblaciones como en huertas, campos de siembra, humedales, alcantarillas, escombreras, residuos de basuras, basureros, parcelas abandonadas, tanto en el campo como en la ciudad es un problema complejo, que no termina de encontrar soluciones apropiadas. La rata de las cloacas, llamada también rata gris o común está presente en la actualidad en todo el mundo, extendiéndose cada vez más, ya que tiene una enorme capacidad de adaptación y casi ha terminado con la rata negra. La rata gris se desarrolla en todo tipo de lugares, pero primordialmente va asociada a los edificios, almacenes y depósitos, donde siente preferencia por los rincones más húmedos. En las ciudades aparece con frecuencia en los tubos de desagüe, alimentándose de los desperdicios de cocina que pasan por allí y construye su madriguera con papel, algodón o materiales de esta índole allí donde encuentre un reducto seco. Cuando la rata gris invade una propiedad urbana, casi siempre se ha introducido a través de una grieta en las alcantarillas. Las ratas grises son omnívoras y pueden comer cualquier tipo de alimento animal o vegetal e incluso pueden llegar a convertirse en depredadoras capturando gallinas, patos, palomas, pájaros y otros animales. La mayoría de los daños que ocasionan se deben a que las ratas para marcar su territorio van royendo los comestibles y los ensucian y contaminan con orines y excrementos que portan gérmenes contagiosos a veces de gran peligro para la salud del hombre y de los animales domésticos. Las ratas grises viven en grupos, reconociéndose los individuos de cada grupo por el olor. Son principalmente activas durante las horas de oscuridad y siempre procurarán ir a lo largo de las paredes de forma que puedan tener un costado resguardado de un posible enemigo. En condiciones favorables se reproducen a lo largo de todo el año, siendo extraordinariamente prolíficas, de tal modo que un par de ratas junto con su descendencia pueden engendrar cerca de mil individuos en el curso de un año.
La caza o actividad cinegética se fundamenta en la muerte de un animal a través de diferentes medios y en diferentes situaciones. El deporte de la caza es un conjunto de actividades regidas por una serie de normas y reglas escritas y no escritas, cuyo fin es la muerte de un animal, siendo su origen casi tan antiguo como la existencia del hombre, quien comenzó a cazar para subsistir y así sigue siendo actualmente en muchas partes del mundo.

El principal problema que pretende resolver esta invención es la lucha contra la complicada plaga que suponen estos roedores, ya que su extinción no está exenta de dificultades. Se conocen métodos de exterminación de ratas mediante la colocación de veneno o mediante trampas, siendo el veneno el método más ampliamente utilizado. Pero el uso de sustancias venenosas es problemático en sí mismo, y las desventajas muchas: Se pueden provocar daños en los seres humanos, sobre todo en niños porque pueden injerir veneno de forma no intencionada, o en el ganado y animales domésticos, como cerdos, vacas, gatos y perros, si estos prueban algo del veneno depositado. Cuando las ratas han sido exterminadas, siempre quedan restos de veneno, que gradualmente se esparcen en detrimento del medio ambiente. Sin embargo, se considera que el mayor de los problemas es el rápido desarrollo de resistencia en las ratas a, incluso, los tipos de veneno más recientes. Según personas expertas en la técnica, esto puede significar que la exterminación de ratas por veneno quizás llegue a ser ineficaz dentro de pocos años. Además, desde el punto de vista de la ética hacia el animal, el uso de las sustancias venenosas existentes, que para combatir la resistencia del animal al veneno hace que los animales mueran después de semanas de haberlo injerido de largas y penosas hemorragias internas, no resulta edificante. A pesar de ello, el uso de veneno para la exterminación de ratas es todavía el método más ampliamente utilizado.

Por lo que se refiere al uso de trampas, se considera, incluso por personas expertas en la técnica, que con las trampas existentes es relativamente difícil, por lo que se utilizan principalmente cuando o bien los plaguicidas están directamente prohibidos, o bien cuando no es deseable o posible el uso de sustancias venenosas por otros motivos. Por ello las trampas se aplican en industrias de alimentación, en el sector de la salud y generalmente en el interior de edificios. La experiencia derivada de la práctica con las trampas comunes, las que se encuentran en el mercado, tales como las de pestillo o de red, enseña sin ninguna duda que las trampas directa o indirectamente proporcionan a las ratas experiencia negativa que pueden comunicar a sus miembros del grupo, evitando éstos a partir de entonces caer en las trampas. Las ratas capturadas de este modo, suelen dejar trazas de olor que advierten a las otras del peligro y les disuaden manteniéndose alejadas. La práctica demuestra que las trampas dotadas de mecanismos de captura más benévolos son las más efectivas, es decir aquéllas frente a las que los animales mantienen relativa calma. La literatura de patentes incluye diversos ejemplos de trampas de ratas, como los documentos US-A 4 741 121 y US-A 4 566 218 que describen trampas en las que se mata a las ratas mediante dióxido de carbono. En ellas es esencial que las ratas no se comporten frente a las trampas de manera indecisa y asustada, por lo que la construcción de estas trampas es bastante compleja. En esta misma línea el documento EP 0 395 135 A expone un sistema para combatir plagas de ratas mediante una unidad de registro electrónica y cajas de señuelo, cada una provista de una abertura de entrada, un detector de movimientos, un tubo de succión y una unidad de succión. Cuando una rata entra en una caja de señuelo es detectada y al mismo tiempo se dispara la unidad de succión. La rata es succionada a través de un tubo y a continuación es eliminada por impacto en la cámara. Al basarse también la invención en el principio de que las trampas que tienen la función más benévola son las más efectivas, se permite que un cierto número de animales pasen a la unidad de detección de la trampa antes de que se active el dispositivo de entrada a la cámara, por lo que los animales ganan una cierta confianza y familiaridad con la trampa. A algunos de los individuos, de este modo, se les da la oportunidad de visitar la trampa un par de veces antes de ser capturados. Por tanto, se permite que vuelvan al grupo y comuniquen la experiencia positiva que han adquirido relacionada con la trampa. Los animales se vuelven confiados frente a la trampa porque, en contraste con uso de cebo, reciben alimentación en combinación con el dispositivo de entrada. La experiencia de los animales es que pueden ir y venir libremente a la trampa cuando ellos quieran, y que allí encuentran alimentos. El que un animal desaparezca de vez en cuando, se considera una cosa natural por sus compañeros. En la mayoría de las situaciones, tales como en el caso de ratas y ratones, tiene lugar la muerte de animales capturados, lo cual se suele hacer con un gas, siendo el preferido el dióxido de carbono. En el caso de la invención propuesta, sin embargo, lo deseable es mantenerlos vivos, ya que su muerte se va a producir por disparos de arma de fuego en campeonato de tiro. Una trampa para este fin debe caracterizarse porque la unidad de detección y/o el mecanismo de activación sean liberados después de que el animal haya dado un cierto número de pasos desde que traspasa la unidad de detección y nunca produciendo la muerte del animal.

Mediante la selección del material, construcción, diseño y alimentación, la trampa se puede hacer atractiva y tentadora para los animales. Las posibilidades de que las ratas adquieran experiencias negativas frente a la trampa son eliminadas, por ejemplo, evitando formas, superficies, sonidos, olores repulsivos y haciendo que la función del atrapado sea benévola, suave, rápida y relativamente silenciosa, de manera que no se cause dolor o miedo en los animales cuando son capturados, o cuando están presentes dentro y en los alrededores de la trampa. Adicionalmente, la trampa debe estar construida de manera que ésta, y por lo tanto las ratas, puedan permanecer sin perturbaciones durante largos períodos de tiempo.

Para paliar los problemas anteriormente expuestos y resueltos sólo a medias por el estado de la técnica, se propone la presente invención, que incorpora la novedad de atrapar las ratas vivas, sin que la trampa termine convirtiéndose en una cámara de gas, para después transportarlas y mantenerlas en buen estado hasta soltarlas en un campo de tiro específicamente acondicionado para ser eliminarlas en competición organizada por armas de fuego, ofreciendo las siguientes ventajas:

- Es posible instalar los campos de tiro de la invención en puntos estratégicos situados en distintos lugares lo más cercanos posible al foco de contaminación o allí donde se detecte una plaga. Pero además, puesto que estos roedores se encuentran por todas partes, la ubicación de los campos de tiro no planteará problemas relativos a la cercanía del suministro de piezas a abatir, ya que dicho suministro está siempre garantizado.

- El método de exterminación de ratas propuesto es extraordinariamente barato, y es más, puede resultar incluso rentable para el que lo explote, ya que los participantes en el deporte de tiro pagan su derecho a cazar, bien por pieza abatida, bien por la entrada o por ser socios del campo de tiro.
- Se disminuye la contaminación ambiental, eliminando el gasto en venenos y el riesgo de los restos de veneno, se eliminan también los animales en descomposición, muertos a causa de hemorragias internas, cuyos cadáveres quedan escondidos en alcantarillas y escombreras, o en lugares húmedos que al igual que los restos de veneno puedan contaminar los cultivos o las huertas o puedan ser ingeridos por animales domésticos o por depredadores en peligro de extinción. Además se evita el problema de la resistencia que rápidamente desarrollan estos roedores frente a los distintos tipos de veneno en la misma medida en la que éstos van apareciendo, restando así toda la eficacia a este método de extinción.

- Se ahorran costes de gestión y mantenimiento de campañas de plaguicidas.

- Su explotación bien administrada puede llegar a ser un próspero negocio para quien regente adecuadamente un campo de tiro basado en el procedimiento propuesto por la presente invención.

El procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado objeto de la presente invención se desarrolla en tres etapas: la captura de las ratas en vivo mediante trampas, el transporte debidamente acondicionado al campo de tiro y su mantenimiento allí en buenas condiciones de higiene y alimentación hasta que, por último, sean soltadas en el campo de tiro para su eliminación por armas de fuego reglamentadas en competición.

Para la ejecución de la primera etapa del procedimiento es necesario partir de cursillos previos con el fin de que las personas que se dediquen a la captura de ratas por trampas no se expongan a mordiscos o contagio, que conozcan bien las costumbres de este inagotable roedor omnívoro que según datos se cifran en cientos de millones sólo en Europa, centrándose más en las grandes ciudades. Para la invención propuesta los tramperos serían personas ajenas al campo de tiro al que proveerían de ratas dependiendo de la demanda, facturando por pieza viva y en buen estado. Teniendo en cuenta el gran número de ejemplares, no se descarta que sea un nuevo trabajo bien remunerado e interesante para muchas personas o empresas a las que les guste el contacto con la naturaleza extrema.

También es necesario solicitar autorización a la autoridad que corresponda para cazarlas en los basureros, alcantarillas, zonas despobladas, escombreras, humedales, así como proceder a la preceptiva señalización de advertencia para transeúntes y peatones. Allí donde se coloquen jaulas trampa, ya sea en el campo o en escombreras o despoblados, en zonas no urbanizadas o faltas de urbanización, las trampas irán señalizadas por un cartel de plástico u otro material idóneo rojo con la leyenda “Trampa para ratas”. En la ciudad, las trampas se colocarán en la propia red de alcantarillado, accediéndose a éstas por los mismos conductos por los que se accede a las alcantarillas.

Las trampas relativas al objeto de la presente invención responden a tres tipos, dependiendo de que su ubicación sea en el campo, en el alcantarillado o en la ciudad.

La trampa para capturar ratas vivas en el campo, se constituye a partir de una caja rectangular cuyo techo abatible es una plancha de aluminio negro pintada con agujeros y puerta lateral. La altura de la caja es de 40 a 70 cm y un contrapeso a la derecha mantiene cerrado el techo, pero permite que éste ceda con el peso de la rata cuando ésta se acerca al cebo. Al caer la rata en el fondo de la caja el contrapeso vuelve a cerrar el techo. En los laterales hay asas para el transporte. La plancha del techo puede ser también de hierro galvanizado para que las ratas resbalen. En el suelo de la jaula hay comida para ratas como cebo. Esta jaula tipo A se entierra en el suelo hasta el mecanismo de contrapeso, siendo ideal para terrenos agrícolas. La forma y mecanismo de esta trampa podrá variar o modificarse.

La trampa para capturar ratas vivas en alcantarillas se constituye a partir de una caja de chapa marina o plancha galvanizada que cierra por puerta frontal corredera de reja galvanizada sobre raíles. La puerta se mantiene semiabierta apoyada sobre una pieza en forma de pico de loro con la que colaboran dos cables de acero fino, uno a cada lado, que comunican con el activador del mecanismo de cierre. Éste se encuentra al fondo de la caja, y se activa cuando la rata ejerce presión sobre él, permitiendo así que el animal gane confianza. El cebo se sostiene en el centro. Arriba o en los laterales lleva asas para el transporte.

La trampa para capturar ratas vivas en la ciudad se constituye a partir de un cajón de unos 80 cm de alto, 62 de ancho y 58 de fondo de chapa marina o bien chapa galvanizada. Un tubo de unos 7,50 cm de diámetro asciende adosado exteriormente por las paredes de la caja en pendiente poco pronunciada desde su boca a ras del suelo hasta alcanzar un punto alto por donde entra al cajón prolongándose hacia abajo, donde queda suspendido, sostenido al techo por una correa. Aproximadamente a media carrera de este último tramo se encuentra en la zona inferior del tubo un dispositivo mecánico provisto de muelles o tensores que haciendo de trampa abre al pasar la rata y vuelve a cerrar cuando ésta cae. Al final del tubo se encuentra un tapón con cebo preferentemente de queso roquefort que la rata no llegará a probar. El tapón del cebo está sujeto por una cuerda para su reposición desde una puerta trampilla practicable protegida con rejilla metálica practicable que se halla en el techo de la jaula y cierra con candado y cierre de broche. Las jaulas están pintadas con pintura color tierra negra o bien de color plomizo.

Las medidas y materiales indicados para los tres tipos de trampas pueden ser modificados y adaptados según lo exijan las circunstancias y el desarrollo de la actividad.

El transporte desde el sitio de captura al de almacenamiento en el campo de tiro se realiza en furgonetas isotérmicas, en las que se depositan las jaulas de captura y se tapan con una lona. En el local del campo de tiro habilitado para ello se almacenan en jaulas grandes con comida y agua fresca, y compartimentadas para controlar su agresividad. Las condiciones de higiene y de vida serán buenas en el tiempo que estén almacenadas. Las jaulas de almacenamiento tendrán las paredes de cristal para facilitar su control y evitar fugas.

La jaula de almacenamiento consta de un mueble de vidrio de aprox 1 metro de alto y unos 2 x 2 metros con fondo de reja galvanizada y zona inferior de unos 40 cm para recogida de excrementos a través de plancha galvanizada extraíble con asa. A un lado se halla un comedero y a otro un bebedero. En el techo hay una puerta practicable con bisagras y cierre y trampillas igualmente practicables para meterlas y sacarlas sin abrir la puerta.

Para la tercera etapa del procedimiento, la presente invención ha desarrollado varios modos de realización de campos de tiro a ratas, que se describen a continuación:

El primer modo de realización de campo de tiro a ratas se constituye a partir de un campo cubierto de algo más de 2000 m2, de corte rectangular en cuyo frente se encuentra la puerta de acceso general y a ambos lados la recepción, el bar, los vestuarios, los aseos de hombres y mujeres y a continuación el campo en sí como se describirá a continuación. En la zona posterior de la nave se halla la puerta de acceso del personal de servicio y las dependencias destinadas al servicio del campo. El campo en sí consta de un recinto de tiro ovalado dividido en sentido longitudinal por mampara de madera de unos 15 cm de grosor. La pared ovalada del campo consiste en una plancha de hierro galvanizado o bien de madera barnizada siendo su altura de entre 1 y 3 metros. Una segunda pared igualmente ovalada y del mismo material se comunica con el campo a través de orificios entubados, unos 6, por donde las ratas no abatidas pueden salir del recinto de tiro para volver por conducciones adecuadas a la zona de recuperación de ratas no abatidas donde vuelven a almacenarse en las jaulas de almacenamiento ya descritas con paredes de cristal. Desde aquí las ratas salen por un conducto subterráneo al centro del campo de tiro. Éste está marcado por distintas circunferencias que delimitan las diferentes zonas puntuables en la competición, siendo la escala de puntuación relativa a la proximidad o no de la diana. El suelo del campo consta de una capa inferior consistente en una plancha de hierro de unos 2 cm de espesor sobre la que descansa una plancha de chapa marina de aprox. 2,5 cm y encima bien una capa de arena blanca o bien un césped artificial grueso. Los jugadores disparan desde los lados derecho e izquierdo e incluso frontal desde garitas situadas a cierta altura en cobertizos de unos 20 ó 25 metros.

En una realización diferente de la invención el campo de tiro se constituye al descubierto, redondo con el muro de cemento y la pared de cristal blindado ya descritos en la realización precedente, así como los tubos para el escape de ratas no abatidas. En el centro del campo se encuentra una columna con puerta y ascensor a una pérgola de tiro, que es una plataforma situada a unos 35 a 50 metros de altura, la cual puede girar lentamente en torno al eje y en la que se encuentran debidamente acondicionados los puestos de los distintos tiradores y árbitros. En diferentes puntos del corredor perimetral se hallan garitas de hierro desde las que un árbitro controla la suelta de ratas desde las diferentes jaulas. En este campo los jugadores compiten con el mismo número de cartuchos o munición, y al finalizar la prueba los árbitros cuentan las piezas muertas y designan los vencedores por equipo o individual.

Otra realización diferente de un campo de tiro a ratas, es aquel en el se aprovecha un socavón u hoyo del terreno, bien natural o hecho por maquinaria pesada, de extensión, longitud y profundidad suficiente, siendo las mínimas 20 metros de profundidad y 500 metros de diámetro. Los jugadores con dorsales por equipos o individual disparan desde los puestos situados en los bordes altos del recinto, siempre acompañados por árbitros o personal. Estos puestos pueden estar protegidos por cabinas de cristal blindadas. Puede haber escaleras para bajar al campo. Una línea circular delimita la zona de abatimiento de los roedores y en torno a ésta hay casetas para resguardarse las ratas no abatidas. Las ratas son introducidas en el campo desde un depósito a través de una conducción tubular de hierro o metal enterrada al menos a lo largo del trayecto del campo. En una modalidad nocturna de tiro en estos campos descubiertos se podrán usar gafas de visión nocturna.

La suelta de ratas desde la zona en que se encuentran depositadas hasta en el centro del campo a través de la conducción tubular enterrada puede ser asistida por motor de aire comprimido, fuego o mecanismos de trampilla, para evitar que los animales queden rezagados en el camino.

Las armas de fuego serán las más adecuadas para esta misión, aunque en el caso de escopetas de postas se preferirán las de tiro cerrado para evitar por una parte que la dispersión del plomo tan sólo hiera y no mate a los animales y por otra que no sea atractiva la competición al ser relativamente fácil acertar el tiro. Las escopetas de tiro de pichón serían en caso de no haber otras más específicas, las más idóneas, aunque al ser tiro hacia abajo y no al cielo, se requerirán condiciones especiales, más parecidas a las que se usan para matar conejos o liebres.

Los animales muertos serán quemados en hornos crematorios o bien inhumados, prefiriéndose esta segunda opción al ser más ecológica.

Las características de la invención se exponen seguidamente con mayor detalle, haciendo referencia a los dibujos adjuntos, en los que se representa una posible forma de realización preferida dada a título de ejemplo no limitativo.

En los dibujos:
Figura 1.- Vista de una trampa para atrapar ratas vivas en ciudad
Figura 2.- Vista de una jaula de almacenamiento
Figura 3.- Vista de un campo de tiro abierto con ascensor y pérgola de tiro giratoria.
Haciendo referencia a las anteriores figuras en ellas se aprecian los siguientes elementos numerados:
1. Jaula trampa
2. Boca de entrada del tubo
3. Tubo ascendente en espiral cuadrangular
4. Correa de suspensión del último tramo del tubo
5. Trampa con muelles que cede al paso de la rata, cayendo ésta al interior.
6. Tapa del tubo para alojar el cebo
7. Cable sostenedor de la tapa
8. Rejilla
9. Cierre de la tapa de la jaula
10. Tapa de la jaula
11. Bisagra
12. Jaula de mantenimiento
13. Pared de cristal de la jaula de mantenimiento
14. Trampilla de la jaula de mantenimiento
15. Puerta de la trampilla
16. Bisagra
17. Comedero
18. Bebedero
19. Fondo de reja galvanizada
20. Bandeja para retirar excrementos
21. Muro de cemento del campo de tiro
22. Mampara de vidrio del campo de tiro
23. Puerta del ascensor
24. Pérgola giratoria de tiro
25. Techo de la pérgola
26. Tirador
27. Caseta de árbitro
28. Jaulas de ratas
29. Tubos para el escape de ratas no abatidas.

Una realización preferida de la invención se constituye a partir de una primera etapa del procedimiento consistente en capturar ratas vivas en la ciudad mediante una trampa (1) que en esta realización preferida se constituye a partir de un cajón (1) de unos 80 cm de alto, 62 de ancho y 58 de fondo de chapa marina o bien chapa galvanizada. Un tubo (3) de unos 7,50 cm de diámetro asciende adosado exteriormente a las paredes de la caja (1) en pendiente poco pronunciada desde su boca (2) a ras del suelo hasta llegar a un punto alto por donde entra al cajón (1) prolongándose hacia abajo, donde queda suspendido, sostenido al techo por una correa (4). Aproximadamente a media carrera de este último tramo se encuentra en la zona inferior del tubo (3) un dispositivo mecánico (5) provisto de muelles o tensores que a manera de trampa abre al pasar la rata y vuelve a cerrar cuando ésta cae. Al final del tubo (3) se encuentra un tapón (6) con cebo preferentemente de queso roquefort que la rata no llegará a probar. El tapón (6) del cebo está sujeto por una cuerda (7) accesible desde una puerta trampilla practicable protegida con rejilla metálica (8) también practicable que se halla en el techo de la jaula (2) y cierra con candado y cierre de broche. La jaula (1) está pintada con pintura color tierra negra o bien de color plomizo.

La segunda etapa del procedimiento consiste en el transporte desde el sitio de captura al de almacenamiento en el campo de tiro, realizándose en furgonetas isotérmicas, en las que se depositan las jaulas de captura y se tapan con una lona. En el local del campo de tiro se almacenan en distintas jaulas grandes (12) con comida y agua fresca en diferentes compartimentos para controlar su agresividad. Las condiciones de vida serán buenas en el tiempo que estén almacenadas. Las jaulas de almacenamiento tendrán las paredes de cristal (13) para facilitar su control y evitar fugas. La jaula de almacenamiento consta de un mueble de vidrio de aprox 1 metro de alto y aprox. 2 x 2 metros con fondo de reja galvanizada (19) y zona inferior de unos 40 cm para recogida de excrementos a través de plancha galvanizada extraíble (20) con asa. A un lado comedero (17) y a otro bebedero (18). En el techo puerta practicable (14) con bisagras (16) y cierre y trampillas para meterlas y sacarlas sin abrir la puerta.

La tercera etapa del procedimiento consiste en el abatimiento por arma de fuego de estos animales en campo de tiro controlado mediante competición deportiva sometida a las reglas que en su día regule el club de tiro y en su caso la federación. De entre los campos de tiro propuestos, el de esta realización preferida se constituye a partir de uno diurno, descubierto, redondo, con muro de cemento (21) y pared de cristal (22) blindado circundando el recinto, con tubos (29) para el escape de ratas no abatidas. En el centro del campo se encuentra una columna con puerta y ascensor (23) a una pérgola de tiro (24), que es una plataforma situada a unos 35 a 45 metros de altura, que puede girar lentamente en torno al eje y en la que se encuentran debidamente acondicionados los puestos (26) de los distintos tiradores y árbitros. En dos puntos opuestos del corredor perimetral se hallan garitas de hierro (27) desde las que un árbitro controla la salida de las diferentes jaulas de ratas (28). En este campo los jugadores compiten con el mismo número de cartuchos o munición, y al finalizar la prueba los árbitros cuentan las piezas muertas y designan los vencedores por equipo o individual.


REIVINDICACIONES
1.- Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, caracterizado por desarrollarse en tres etapas: la captura de las ratas en vivo mediante trampas, el transporte debidamente acondicionado al campo de tiro y su mantenimiento allí en buenas condiciones de higiene y alimentación hasta que, por último, en la tercera etapa del procedimiento sean soltadas en el campo de tiro para su eliminación por armas de fuego reglamentadas en competición.

Para la ejecución de la primera etapa del procedimiento por tramperos debidamente instruidos, con las debidas autorizaciones y señalización de advertencia se utilizan trampas de tres tipos, dependiendo de que su ubicación sea en el campo, en el alcantarillado o en la ciudad. La trampa para capturar ratas vivas en el campo, se constituye a partir de una caja rectangular cuyo techo abatible es una plancha de aluminio negro pintada con agujeros y puerta lateral. La altura de la caja es de 40 a 70 cm y un contrapeso a la derecha mantiene cerrado el techo, pero permite que éste ceda con el peso de la rata cuando ésta se acerca al cebo. Al caer la rata en el fondo de la caja el contrapeso vuelve a cerrar el techo. En los laterales hay asas para el transporte. La plancha del techo puede ser también de hierro galvanizado para que las ratas resbalen. En el suelo de la jaula hay comida para ratas como cebo. Esta trampa de campo se entierra en el suelo hasta el mecanismo de contrapeso, siendo ideal para terrenos agrícolas. La forma y mecanismo de esta trampa podrá variar o modificarse.

La trampa para capturar ratas vivas en alcantarillas se constituye a partir de una caja de chapa marina o plancha galvanizada que cierra por puerta frontal corredera de reja galvanizada sobre raíles. La puerta se mantiene semiabierta apoyada sobre una pieza en forma de pico de loro con la que colaboran dos cables de acero fino, uno a cada lado, que comunican con el activador del mecanismo de cierre. Éste se encuentra al fondo de la caja, y se activa cuando la rata ejerce presión sobre él, permitiendo así que el animal gane confianza. El cebo se sostiene en el centro. Arriba o en los laterales lleva asas para el transporte.

La trampa para capturar ratas vivas en la ciudad se constituye a partir de un cajón de unos 80 cm de alto, 62 de ancho y 58 de fondo de chapa marina o bien chapa galvanizada. Un tubo de unos 7,50 cm de diámetro asciende adosado exteriormente por las paredes de la caja en pendiente poco pronunciada desde su boca a ras del suelo hasta alcanzar un punto alto por donde entra al cajón prolongándose hacia abajo, donde queda suspendido, sostenido al techo por una correa. Aproximadamente a media carrera de este último tramo se encuentra en la zona inferior del tubo un dispositivo mecánico provisto de muelles o tensores que haciendo de trampa abre al pasar la rata y vuelve a cerrar cuando ésta cae. Al final del tubo se encuentra un tapón con cebo preferentemente de queso roquefort que la rata no llegará a probar. El tapón del cebo está sujeto por una cuerda para su reposición desde una puerta trampilla practicable protegida con rejilla metálica practicable que se halla en el techo de la jaula y cierra con candado y cierre de broche. Las jaulas están pintadas con pintura color tierra negra o bien de color plomizo.

La segunda etapa del procedimiento, el transporte desde el sitio de captura al de almacenamiento en el campo de tiro, se realiza en furgonetas isotérmicas, en las que se depositan las jaulas de captura y se tapan con una lona. En el local del campo de tiro se almacenan en distintas jaulas grandes con comida y agua fresca en diferentes compartimentos para controlar su agresividad. Las condiciones de higiene y de vida serán buenas en el tiempo que estén almacenadas. La jaula de almacenamiento se constituye a partir de un mueble de vidrio de aprox 1 metro de alto y unos 2 x 2 metros con fondo de reja galvanizada y zona inferior de unos 40 cm para recogida de excrementos a través de plancha galvanizada extraíble con asa. A un lado se halla un comedero y a otro un bebedero. En el techo hay una puerta practicable con bisagras y cierre y trampillas para meterlas y sacarlas sin abrir la puerta.

La tercera etapa del procedimiento tiene lugar en el campo de tiro, habiendo desarrollado la presente invención varios modos de realización de campos de tiro a ratas, constituyéndose el primer modo de realización de campo de tiro a ratas a partir de un campo cubierto de algo más de 2000 m2, de corte rectangular en cuyo frente se encuentra la puerta de acceso general y a ambos lados la recepción, el bar, los vestuarios, los aseos de hombres y mujeres y a continuación el campo en sí como se describirá a continuación. En la zona posterior de la nave se halla la puerta de acceso del personal de servicio y las dependencias destinadas al servicio del campo. El campo en sí consta de un recinto de tiro ovalado dividido en sentido longitudinal por mampara de madera de unos 15 cm de grosor. La pared ovalada del campo consiste en una plancha de hierro galvanizado o bien de madera barnizada siendo su altura de entre 1 y 3 metros. Una segunda pared igualmente ovalada y del mismo material se comunica con el campo a través de orificios entubados, unos 6, por donde las ratas no abatidas pueden salir del recinto de tiro para volver por conducciones adecuadas a la zona de recuperación de ratas no abatidas. En uno de los laterales del campo se encuentra una zona donde se almacenan las ratas en jaulas con paredes de cristal. Desde aquí las ratas salen por un conducto subterráneo al centro del campo de tiro. Éste está marcado por distintas circunferencias que delimitan las diferentes zonas puntuables en el abatimiento de los roedores, siendo la escala de puntuación relativa a la proximidad o no de la diana. El suelo del campo consta de una capa inferior consistente en una plancha de hierro de unos 2 cm de espesor sobre la que descansa una plancha de chapa marina de aprox. 2,5 cm y encima bien una capa de arena blanca o bien un césped artificial grueso. Los jugadores disparan desde los lados derecho e izquierdo e incluso frontal desde garitas situadas a cierta altura en cobertizos de unos 20 ó 25 metros.

2.- Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, según reivindicación 1, caracterizado porque en una realización diferente el campo de tiro se constituye a partir de un recinto descubierto redondo con el muro de cemento y la pared de cristal blindado ya descritos en la realización precedente, así como los tubos para el escape de ratas no abatidas. En el centro del campo se encuentra una columna con puerta y ascensor a una pérgola de tiro, que es una viga a unos 35 a 50 metros de altura, que puede girar lentamente en torno al eje y en la que se encuentran debidamente acondicionados los puestos de los distintos tiradores y árbitros. En dos puntos opuestos del corredor perimetral se hallan garitas de hierro desde las que un árbitro tira de la cuerda que une diferentes jaulas de ratas, a las que vuelcan. En este campo los jugadores compiten con el mismo número de cartuchos o munición, y al finalizar la prueba los árbitros cuentan las piezas muertas y designan los vencedores por equipo o individual.

2.- Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, según reivindicación 1, caracterizado porque en otra realización alternativa el campo de tiro a ratas se construye aprovechando un socavón u hoyo del terreno, bien natural o hecho por maquinaria pesada, de extensión, longitud y profundidad suficiente, siendo las medidas mínimas 20 metros de profundidad y 500 metros de diámetro. Los jugadores con dorsales por equipos o individual disparan desde los puestos situados en los bordes altos del recinto, siempre acompañados por árbitros o personal. Estos puestos pueden estar protegidos por cabinas de cristal blindadas. Puede haber escaleras para bajar al campo. Una línea circular delimita la zona de abatimiento de los roedores y en torno a ésta hay casetas para resguardarse las ratas no abatidas. Las ratas son introducidas en el campo desde un depósito a través de una conducción tubular de hierro o metal enterrada al menos a lo largo del trayecto del campo. En una modalidad nocturna de tiro en estos campos descubiertos se podrán usar gafas de visión nocturna.

3.- Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, según reivindicación 1, caracterizado porque la suelta de ratas desde la zona en que se encuentran depositadas hasta en el centro del campo a través de la conducción tubular enterrada puede ser asistida por motor de aire comprimido, fuego o mecanismos de trampilla, para evitar que los animales queden rezagados en el camino.

4.- Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, según reivindicación 1, caracterizado porque las armas de fuego serán las más adecuadas para esta misión, aunque en el caso de escopetas de postas se preferirán las de tiro cerrado para evitar por una parte que la dispersión del plomo tan sólo hiera y no mate a los animales y por otra que no sea atractiva la competición al ser relativamente fácil acertar el tiro. Las escopetas de tiro de pichón serían en caso de no haber otras más adecuadas, aunque al ser tiro hacia abajo y no al cielo, se requerirán condiciones especiales, más parecidas a las que se usan para matar conejos o liebres.

5.- Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado, según reivindicación 1, caracterizado porque los animales muertos son quemados en hornos crematorios o bien inhumados, prefiriéndose esta segunda opción al ser más ecológica.


RESUMEN
Procedimiento para la captura, transporte y eliminación de ratas de alcantarilla por disparos de arma de fuego en campo de tiro controlado.

Desarrollado en tres etapas: la captura de las ratas en vivo mediante trampas, el transporte debidamente acondicionado al campo de tiro y su mantenimiento allí en buenas condiciones de higiene y alimentación hasta que, por último, en la tercera etapa del procedimiento sean soltadas en el campo de tiro para su eliminación por armas de fuego reglamentadas en competición. Para la ejecución de la primera etapa del procedimiento se utilizan trampas de campo, de alcantarillado y de ciudad de aspecto y constitución benignos para ganar la confianza de los animales. Para la segunda etapa del procedimiento, se utilizan jaulas de almacenamiento debidamente acondicionadas y para la tercera se han ideado tres tipos de campos de tiro, uno cubierto y dos descubiertos, con recuperación de las ratas que no han sido abatidas y delimitación de áreas de tiro a efectos de la competición.